Ser mamás y papás es una aventura maravillosa y muy exigente para la que no hay forma de prepararse. Hay aspectos en los que nos sentimos más capaces y otros en los que nos bloqueamos, perdemos el control o nos sentimos inseguros. No existen padres ni madres perfectos, sólo padres que se permiten no saber qué hacer, dudar y equivocarse para aprender y descubrir alternativas que se adapten mejor a la situación que está viviendo su familia.
El asesoramiento nos permite incorporar una nueva mirada y habilidades para vivir una parentalidad más consciente y acorde a nuestros objetivos y valores.