Cuando nos encontramos con una dificultad sexual, solemos pensar como primera opción en que su origen es orgánico. El desconcierto llega cuando acudimos al médico y nos dice que todo está bien. Este diagnóstico abre un abismo de incertidumbre por no saber qué me está pasando. El cuerpo no es una máquina de reacciones automáticas, sino que su respuesta va a estar mediatizada por cómo nos sintamos con nosotros mismos y en pareja.
Indagando contigo podremos explorar la razón del bloqueo sexual y juntos encontrar las herramientas que te lleven a alcanzar una vida sexual plena.